19 AL 21 DE OCTUBRE DE 2018

GRAN HOTEL CIUDAD DE MÉXICO | CDMX, MÉXICO

Jornadas NEL

Jornadas NEL

 

LaLeo#16

Editorial

Editorial

Con la alegría de una grata noticia de Escuela, como es la nominación de una nueva AE, presentamos este nuevo número que recoge novedades del intenso trabajo preparatorio que se viene realizando: por un lado, es la apertura a los productos de carteles alrededor de los ejes temáticos de las X Jornadas de la NEL, y por otro, se abre un lugar que explora el Madres-Hoy a partir de experiencias de trabajo desde el psicoanálisis, en el ámbito social. Es decir, un bucle extensión-intensión al que convoca la Comisión Científica de las Jornadas y que desea acoger saldos de saber de estas prácticas institucionales.

En A la letra, se inicia la serie de los productos de cartel con la aguda mirada de Raquel Cors, Analista de la Escuela, sobre el par: Deseo de madre/Deseo de mujer. En su texto "Si en la madre habría una mujer", nos convoca a una lectura clínica de cómo en la contemporaneidad se intenta responder a la x del deseo materno o a un enigma. Poniendo el foco sobre un detalle de un óleo barroco de Caravaggio, que nos da a ver cuando en la madre hay una mujer, Raquel nos encamina hacia las soluciones singulares que encuentran algunas mujeres en la maternidad frente a esa dupla de deseos que no se corresponden. Dice: En el trayecto analítico, surgen separaciones, como la barra que corta dos deseos; pues hay un deseo que no es sólo el de madre. La Jornada clínica será un lugar privilegiado de verificación en relación a cómo los seres hablantes de la actualidad se las arreglan frente a la barra de esos dos deseos o frente a las desconexión del deseo materno y el insondable agujero del sin límite femenino. 

En la nueva sección Madres en la época, el lugar lo tienen las madres migrantes de nuestros países latinoamericanos. Dos aportes, de Alejandra Hornos y de Sofía Guaraguara, ponen en tensión las maternidades transnacionales, en su dimensión de una nueva configuración familiar que clama por una invención y las madres a distancia, con su monto de abandono, sacrificio y "desclasamiento social". 

Martha Eugenia Aguirre, bajo la pregunta que plantea su trabajo ¿Maternidad subrogada? nutre la sección DialoArte a partir del documental Welcome home. Una historia de familia; documental que transmite que "madre" es el significante que no hay. La referencia a esta función está dada a partir de los significantes que llueven del discurso de la ciencia con los subsecuentes estallidos de lo real. 

Para finalizar, el Acompañamiento musical, que condensa un tema musical y una vida de mujer, está dado para nuestro deleite por Lorena Greñas: "Te quiero, Dijiste…" más conocido como Muñequita linda de la compositora mexicana María Grever. Esta dulce conjunción de música y letra pone a vibrar, en voz de madre, ese singularísimo lazo de indescriptible amor aliado entre una madre y una hija, que percute el cuerpo como pálpito suspiro y chasquido febril. Amor que no conoce el paso del tiempo, "tanto" como entonces, "siempre" hasta morir.

Los significantes tan sólidos en la cultura de antaño en referencia a la maternidad se pluralizan en este LaLeo#16, portavoz de una época. Madres retornadas, madres migrantes, madres-todas, madres no-todas; maternidades intensivas, maternidades transnacionales, maternidades de tiempo completo, maternidades a distancia, funcionan como bordeamientos que no dejan de hacernos constatar, como lo dice Raquel, que la maternidad no es un asunto sólo de mujeres

Todos concernidos y singularmente convocados a una experiencia de lectura que atraviesa, de punta a punta, nuestra práctica.

Gladys Martínez



Comisión de Boletín LaLeo 
Ana Viganó (responsable) María Victoria Clavijo y Gladys Martínez.
Con la colaboración de Fernando Eseverri, Rosana Fautsch y Cintyha Estrada Plançon

 



En este número:

1.- A la letra
 "Si en la madre habría una mujer" Comentario para el Eje: Deseo de madre / Deseo de mujer.
Por Raquel Cors Ulloa, NEL-Santiago de Chile

2.- Madres en la época

Madres migrantes. Maternidad transnacional: una madre no-toda. 
Por Alejandra Hornos. NEL-Delegación Santa Cruz

Madres a distancia. 
Por Sofía Guaraguara. Ginebra- Suiza

3.- DialogArte: 
¿Maternidad subrogada?
 Por Martha Eugenia Aguirre, asociada NEL-CdMx

4.- Acompañamiento musical: 
"Te quiero, dijiste..."
Por Lorena Greñas. NEL -Guatemala


A la Letra

"Si en la madre habría una mujer

 


Por: Raquel Cors.

NEL-Santiago 


"La madre sólo es suficientemente buena, si no lo es demasiado"

Jacques-Alain Miller

En el marco del trabajo preparatorio para nuestras próximas Jornadas de la NEL, el cartel me permite abordar uno de los ejes temáticos propuestos, un eje que interroga sobre "Deseo de madre / Deseo de mujer". 

Una x / Un enigma

Gracias a la varidad de referencias nos sumergimos, a la letra, en una lectura de la clínica contemporánea, clínica que permite leer cada una de las significaciones con las que cada niño(a) intenta responder a la cuestión del deseo ante una x, o ante un enigma.

Dado que recibimos en análisis a hijos e hijas de un Otro, me interesa plantear las distintas posibilidades de respuesta que cada sujeto encuentra en su trayecto ante la inconsistencia del Otro de turno, y si es el caso, en el que la madre del que habla, ha consentido, o no, a lo femenino de cada mujer.

Éric Laurent, en su intervención titulada "El niño y su madre", señala que hay tres preguntas y tres respuestas posibles:

l. El niño como falo de la madre.

2. El niño como síntoma.

3. El niño como objeto del fantasma de la madre.

Cada una de estas respuestas en los niños apunta a tres identificaciones posibles:

Neurosis: El niño, ante el significante de la falta en el Otro, en tanto vendría a dar una respuesta a la x colocándose como síntoma, articulación del Otro entre Deseo de la Madre y Nombre-del-Padre.  

Perversión: El niño del lado de la perversión, en tanto Identificado como el falo de la madre.

Psicosis: El niño identificado con el objeto del fantasma de la madre, en tanto se sitúa en ese lugar (S/  a).

 

Σ                        φ                  a

Neurosis     Perversiones      Psicosis

Óleo barroco

Una pintura de Caravaggio, un óleo barroco, la "Madonna con el niño y Santa Ana", que se encuentra en la Galleria Borghese di Roma, ilustra un abanico de significaciones posibles para introducirnos en el tema ¿Qué madres hoy? Y su resonancias, para cada uno, en ¿Qué madre soy? Allí, en el cuadro encontrarán "una madre", "una hija", "una abuela", y "un niño" sostenido por su madre. El niño, que sería Jesús, está pintado en una desnudez, impresentable para la iglesia de la época. La mujer, con un escotado vestido rojo enseña sus senos, el rojo contrasta con lo sombrío en el ropaje de Santa Ana –que según la tradición cristiana, estaba casada con Joaquín, y fue la madre de María, por lo tanto la "abuela" materna de Jesús.

Un escote y los pies

Si parto del universal Barroco, con esta magnífica obra de Caravaggio, es para ir hacia un particular trozo del cuadro, y reducir esta lectura a Un escote (en singular) y Los pies (en plural). Si se fijan bien, por un lado está lo femenino, y por otro lado está puesta en tensión, en pies alienados, la unión madre-niño, que curiosamente un pie del niño empuja al pie de la madre, aplastando juntos la cabeza de la serpiente, emblema del mal y del pecado original.

Hace algunos años, en unas Jornadas de la NEL, otro óleo ‒el de "Lilith" (1892) de John Collier‒ me permitía trabajar junto a mis colegas José Fernando Velásquez y María Hortensia Cárdenas sobre lo femenino, como un asunto que no es solo de mujeres. Podríamos decir hoy, que el asunto de la maternidad, tampoco es un asunto solo de mujeres... pues el sujeto mujer no es fácil de articular y el goce femenino no puede pasar por la misma referencia al goce fálico.  

Lacan nos recuerda que basta ir a la Basílica de San Marco en Venecia, o dar una hojeada al "Génesis", para verificar de alguna manera que "Ninguna maravilla que no diga en los márgenes míticos de La Biblia en los que se encuentran las pequeñas adiciones de los rabinos que nos diga qué puede ser la mujer primordial, la que estaba antes de Eva, lo que llama Lilith. La que bajo la forma de la serpiente y por la mano de Eva pone... ¿qué?... la manzana, objeto oral que quizás no está para otra cosa más que para deportar a Adán sobre el verdadero sentido de lo que ha pasado mientras dormía"

Cuando en la madre hay una mujer no-toda

En el trayecto analítico, surgen separaciones, como la barra que corta dos deseos; pues hay un deseo que no es sólo el de madre. Cuando la madre es suficientemente buena, mejor no serlo demasiado –sugiere Miller. Es sabido que si el niño(a) la colma, sería esencial que la divida, pues cuando el niño la colma: falta la falta, y entonces recibimos casos de madres angustiadas, es decir ¡colmadas!

Sin embargo, cuando en la madre hay una mujer ‒como nos enseña/muestra, el cuadro de Caravaggio‒ es cuando nos topamos con un deseo que ha ido más allá del hijo. Un más allá que no es el caso Medea, esas mujeres verdaderas que se desconectan abruptamente de la maternidad. El punto es que hay casos de mujeres que llevan la maternidad por otras vías, y no necesariamente la de tener hijos. 

¿En la madre hay una mujer? Pienso que sí, si nuestras Jornadas nos enseñarán sobre ¿Qué madres hoy? para el sujeto contemporáneo, contaremos con una variable de la que podremos extraer enseñanzas de la época. Estas X Jornadas de la NEL serían la ocasión para leer con otros sobre las soluciones en las que hay un lugar para algunas mujeres en el lugar de la madre. 

Nuestras Jornadas también son un precioso momento para transmitir en una comunidad analítica, que la práctica del psicoanálisis tiene su lectura respecto a esos casos –que a veces los medios de comunicación y el internet confunden‒ en los que por ejemplo una madre cierra los ojos, ya sea ante lo real del abuso, el maltrato o el abandono, dejando a niños y adolescentes en las desconexiones del deseo de la madre o en el insondable agujero del sin límite femenino. Las respuestas son singulares y no universales, es entonces que se escucha a sujetos que pueden hablar de su caso, de sus angustias y certezas para quizá poder subjetivar sobre el niño(a), que tienen, o que aún son… 


Madres en la época

"Madres migrantes. Maternidad transnacional: una madre no-toda"
Por: Alejandra Hornos. Miembro Grupo Asociado Santa Cruz de la Sierra

La feminización de la migración, se ha constituido en América Latina y el Caribe, en una característica propia de los procesos migratorios. La emigración en Bolivia es parte de una cultura, lo demuestra la significativa cifra de 2,5 millones de bolivianos que en los últimos 20 años viven en otros países. Un estudio realizado en el 2007 (CEDLA 2008) afirma que alrededor de seiscientos mil bolivianos y bolivianas emigraron a España, Argentina, Estados Unidos y Brasil, entre los años 2002 y 2007; a causa del desempleo y los bajos ingresos laborales. De este grupo de emigrantes, el 56% han sido mujeres provenientes de las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y El Alto. Se estima que es España la que tiene mayor población de migrantes bolivianos en Europa y según ACOBE (2007), el 57.7% de emigrantes de Bolivia a este país, son mujeres. 

En este contexto de mujeres migrantes, muchas de ellas madres, tuvo lugar la investigación realizada en el 2010 bajo el título "Maternidad transnacional: vivencias migratorias de madres e hijos adolescentes", estudio cualitativo que visibilizó algo de las transformaciones en el vínculo madre -hijo/a adolescente a partir de la migración y/o retorno de las madres. Sin lugar a duda, la maternidad transnacional, efecto de la migración; se constituye en otra forma de configuración familiar tanto en el país de origen como en el de destino. 

El estudio mencionado, realizado en el ámbito urbano de cuatro ciudades de Bolivia (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz), muestra cómo la experiencia migratoria confronta a la mujer a cambios en la relación con sus hijos y sus vínculos de pareja; precisamente en la doble vertiente de "ser madre - ser mujer". Las citas de las entrevistas, que se toman como referencia en el presente texto, son extraídas del estudio mencionado. Enunciaciones, que no dejan de escucharse en la actualidad de la clínica, madres retornadas e hijos e hijas de madres migrantes, sujetos tocados por lo familiar transnacional, frecuentan los consultorios. Los efectos de la experiencia migratoria no cesan de escucharse en sus singularidades.

Quien es madre en su país de origen, no por efecto de la migración deja de serlo.  El "ser madre" insiste, a pesar del fenómeno migratorio y más allá del mismo. En este contexto, si bien la función materna no es ejercida según el discurso dominante en el que "una buena madre es la que está al lado de sus hijos" (Wagner; 2008:333); la maternidad puede ser vivida de otra manera. Una manera, en el que el traspaso de las fronteras físicas se debela, una maternidad a distancia: "una maternidad transnacional." 

Según Gil y Pedone (2008: 12), la maternidad transnacional, se constituye en la antítesis de la maternidad intensiva, a tiempo completo. Ejercer una maternidad presencial no es posible para las mujeres que migran sin sus hijos y este contexto es el que enfrentará a los sujetos con las inconsistencias del discurso social predominante en relación al ideal de "madre-toda, madre-presente". La migración de la madre, como la de otro familiar, significa un cambio en las relaciones sociales y emocionales, pero no lleva necesariamente a lo traumático (Carrillo; 2005). En oposición a lo asumido en los estereotipos generalizadores, la situación de hijos e hijas de madres y padres transnacionales, se teje en un entramado complejo y singular. 

La comprensión de la complejidad de la emigración femenina, sus características y sus efectos, parte por escuchar la voz de los actores pero también las voces circulantes en los otros discursos (cotidianos, mediáticos e institucionales) que en muchas ocasiones estigmatizan, culpabilizan y victimizan a los actores de la emigración. De esta manera, evidencian las vulnerabilidades e invisibilizan posibles potencialidades derivadas de la emigración. Muchas de las madres retornadas de las cuatro ciudades, aluden al "sufrimiento" como significante de la falta que surge entre madres e hijos/as por haberse ausentado en su función de cuidadora de su prole. Así lo dice Eloina, una madre retornada en la ciudad de Santa Cruz: "Cuando la madre se va los hijos sufren, como no hay quien los vea entonces… descuidan sus estudios, se dedican a jugar o a las malas amistades, no hay quien les digas eso está bien o está mal". Del mismo modo, en la ciudad de La Paz, María Luz, otra madre retornada, sostiene que es "muy duro, uno no sabe cómo están los hijos… cómo pueden resolver y si a la madre no le cuentan, pues sufren". Las madres sufren por la separación de sus hijos, los extrañan, pero también sufren por el sacrificio de la separación física que el proceso migratorio implica. 

La sociedad privilegia la maternidad por encima de cualquier otra función, visibilizando una fuerte tendencia a la idealización de la función materna, concibiéndola como "sinónimo de abnegación y ternura, interfiriendo con la comprensión de las dificultades inherentes a las renuncias que supone para la mujer actual postergar sus diversos proyectos personales para entregarse comprometidamente a la crianza" (Zelaya, C., Mendoza, J. y Soto, E.; 2006: 17). Definir la maternidad como un hecho natural por el cual toda mujer debe pasar, hace de esta función un elemento identificatorio de la condición femenina, en tanto "representación ideológica que proporciona una imagen totalizadora y unificada de la mujer-madre, como una persona que puede encarnar el mito paradisíaco de la satisfacción ilimitada y la omnipotencia" (Ureta, M.; 2006: 57). Este enfoque, distorsiona la función de quienes ejercen la maternidad, haciendo de esta función "un todo globalizante" del cual depende la "supervivencia" de los hijos. 

En entrevistas a las madres retornadas de las cuatro ciudades anteriormente mencionadas, se escucha de manera muy frecuente expresiones que aluden a esta identificación de la madre como "todo para los hijos", así lo dice Marlene en Santa Cruz, una madre retornada: "¡Primero mis hijos, segundo mis hijos, tercero mis hijos!" Este tipo de expresiones no solo surgen en este grupo de madres retornadas de la migración, sino que forman parte de las concepciones de la maternidad en el entramado social; son las que se internalizan en la subjetividad femenina como elemento identificatorio necesario para la pretendida realización como mujeres.

Lacan, señala que el ser madre no tiene nada de instintivo y natural, la función primaria de una madre atravesada por la falta, no tiene que ver con el cuidado y la atención sino con la devoración. Lo insaciable de la madre remite a su posición como mujer, a su tratamiento particular de la falta y es en este tratamiento donde Lacan refiere al goce suplementario. En el Seminario XX, señala que "… el goce de la mujer se apoya en suplir ese no toda. Para este goce de ser no-toda, es decir, que la hace en alguna parte ausente de sí misma, ausente en tanto sujeto, la mujer encontrará el tapón de ese a que será su hijo." Una mujer no-toda presenta la duplicidad entre el goce fálico y el goce suplementario que se sustituya del lado del S (A) barrado y al mismo tiempo que se dirige al hombre en busca del falo añorado encuentra un tapón a su no-toda en el objeto a que constituye su hijo. De esta forma la maternidad, se vuelve una forma de suplencia a la Mujer que no existe, funciona como tapón del no-toda. 

La maternidad intensiva, en la que el hijo es todo para la madre y la madre toda para el hijo, es una de las construcciones de identidad femenina erigida bajo el paradigma de "ser madre por sobre todas las cosas". La emigración femenina moviliza los referentes identificatorios, produciendo efectos en las construcciones y prácticas de las mujeres tocadas por la experiencia migratoria, confrontándola en dos dimensiones: los hijos y la pareja. El poner el cuerpo en otro lugar, en otro país, ante un real de lo cotidiano que impide el ejercicio del toda-madre para los hijos, muchas veces posibilita que advenga algo de la pregunta por la mujer. 

Sabemos con Lacan, que una madre es suficientemente buena, en la medida que no lo es demasiado; solo lo es a condición que los cuidados que prodiga al niño no la disuadan de desear como mujer. Para retomar los términos de Lacan en su escrito "La significación del falo"– no basta con la función del padre, todavía es preciso que la madre no se vea disuadida de encontrar el significante de su deseo en el cuerpo de un hombre. La maternidad como versión de la feminidad, como suplencia, no obtura el ser mujer y su dirección al hombre asegura que no se produzca este recubrimiento del hijo al lugar del tapón a la pregunta por su ser mujer. 

Es este real de la madre migrante, la contingencia de su movilidad a otro país, lo que hace que, en términos generales, los hijos adolescentes entrevistados consientan la posibilidad de una maternidad a distancia. La misma será construida, como una maternidad no-toda en términos de presencia, protección y amparo; una maternidad que entra en disonancia con las construcciones de maternidad intensiva que caracterizan a una madre-toda. Ante esta inconsistencia, los adolescentes empiezan a construir una noción de madre a la distancia que se mantiene presente en sus funciones de protección, alojo y amparo en la medida en que se comunica con frecuencia y de manera abierta y afectiva, mientras que desde la distancia puede orientar a los hijos en sus procesos de desarrollo, cambios y dificultades. Estas condiciones permiten una elaboración–tramitación de la separación y ausencia física de la madre a la vez que impulsa el crecimiento personal de los adolescentes.

Desde la orientación lacaniana, entendemos que así como no es posible construir un universal de las mujeres, tampoco es posible construir un universal de cómo ser madres. Cada mujer, una por una, se sitúa frente a la maternidad desde diferentes posiciones subjetivas entramadas por su historia y singularidad. A la luz del fenómeno migratorio, se evidencia no sólo una, sino múltiples formas de ser madre, es decir, la pluralidad de la maternidad.

Bibliografía: 

  • Carrillo, M. (2005). El espejo distante. Construcciones de la migración en los jóvenes hijos e hijas de emigrantes ecuatorianos en La Migración Ecuatoriana, transnacionalismo, redes e identidades. Herrera, G; Carrillo M. y Torres A (Editoras) FLACSO – Ecuador. Quito.
  • Gil, Sandra y Pedone, Claudia (2008). Los laberintos de la Ciudadanía. Políticas Migratorias de las familias latinoamericanas en España. España.
  • Jauregui M.; Chirino F.; Hornos, A. (2012): Maternidad Transnacional – Vivencias migratorias de madres e hijos/as adolescentes. Editorial El País. Bolivia. Disponible en: https://www.unicef.org/bolivia/Maternidad_transnacional_vivencias_migratorias_de_madres_e_hijos_hijas_adolescentes.pdf
  • Ureta Matilde (2006). La Maternidad: Afectos que convoca en La maternidad y sus vicisitudes hoy. Ed. Siklos. Lima.
  • Wagner, H. (2008) Maternidad transnacional: Discursos, estereotipos, prácticas. FLACSO ANDES. Centro virtual de vanguardia para la Investigación en Ciencias Sociales. Disponible en WWW.flacsoandes.org/web/images 
  • Zelaya, C.; Mendoza T.; Soto, De Dupuy. (2006). La maternidad y sus vicisitudes hoy. Ed. Siklos. Lima.




"Madres a distancia…"

Por: Sofia Guaraguara. Miembro NEL
Ginebra-Suiza
 

« No hay hijo sin madre » 

Uno de los fenómenos de actualidad es que hay algunas madres que decidieron viajar y separarse de sus hijos. En mi práctica clínica he encontrado muchas personas migrantes que viven en Ginebra pero en esta oportunidad hablaré de madres latinoamericanas. 

 

Muchas dificultades personales se presentan de forma recurrente en las mujeres, algunas de éstas ya presentes en sus vidas antes de su partida, y otras ligadas a la nueva situación. Esto nos permite pensar que el sujeto se hallaba en un momento de su vida enfrentado al sufrimiento, y encuentra como solución la posibilidad de irse a vivir lejos, a pesar de no tener el permiso de estadía. 

 

Se plantea como hipótesis que "la huida es una búsqueda desesperada de solución, pero que es únicamente imaginaria". Es decir, de no querer saber o no saber que hacer frente a:

 

- La separación de una relación amorosa

- La búsqueda de "El dorado": Se trata de una idealización magnificada del país de destino.

- Las violencias machistas, o las situaciones de abuso y de violencia sexual.

 

Estas personas anulan las dificultades que les esperan al llegar y, en ocasiones, se confrontan a dificultades aún peores que las que habían dejado, porque el proyecto de salida esta sostenido en la imaginario.

Una vez el pasaje acto realizado, se dan cuentan de los problemas que provocaron alejándose. Frente a esta situación es de esperar que la culpabilidad surja, compensándola con envíos de  dinero. La culpabilidad sigue su trabajo produciendo otros sufrimientos.

 Á partir de ese momento se instala el imperativo de goce traduciéndose en:

- El éxito a toda costa: Hay que sacrificarse de manera desmesurada para obtener el objetivo, los problemas de salud no les detiene para poder enviar dinero para pagar los estudios, la casa… etc.

El trabajo sin descanso: Para no pensar y cansarse físicamente hasta el agotamiento.

- La injustica laboral: Trabajar en condiciones inadecuadas con horarios interminables, sin pausas y con un salario de explotación.

Vivir en la incertidumbre: Con la idea de quedarse o irse siempre presente, que no le permite construirse personalmente.

- Desclasamiento Hay un cambio radical: en la mayoría de los casos tenían un nivel social, profesional, intelectual y trabajaban de manera calificada. Ahora una abogada puede encontrarse trabajando como mujer de limpieza.

- Ausencia de referencias: No saben qué hacer, lo más mínimo puede convertirse en un problema.

 

A partir de estas constataciones sobre las diversas formas de sufrimiento, se deducen tres grandes síntomas contemporáneos: El abandono, el desclasamiento social y el sacrificio.



 


 

DialogArte 

¿Maternidad subrogada? 
"Por Martha Eugenia Aguirre" Asociada NEL-Ciudad de México 
 

 

Cliquee para ver el trailer: https://www.sensacine.com.mx/peliculas/pelicula-247560/trailer-19556040/

 

En este documental se relata el proceso que llevaron a cabo Mario y Sergio para ser padres. Una pareja de españoles que recurre a la maternidad subrogada para concebir un hijo. Su intención al hacer el documental es la de dejar constancia de cómo fue la llegada de Galileo, proceso que tuvo una duración de tres años.  Nos muestra también  el papel de la ciencia, los avances y usos de la tecnología tanto para llevar a cabo las intervenciones en los cuerpos, como en la comunicación entre ellos a la distancia,  así como los procesos jurídicos para delimitar las responsabilidades y obligaciones de cada una de las partes las cuales fueron estipuladas en un documento.  Dicho procedimiento fue  llevado a cabo en Los Angeles, Ca.  ya que en España en ese momento  - 2011 -  no estaba permitido. 

En el documental no se utiliza el término madre. Se habla de Laura donante de óvulos, el esperma de los padres y de Edith la gestante de los óvulos fertilizados. Tales esfuerzos dirigidos a lograr el deseo de ser padres, para ellos es la única forma de hacerlo y por esa razón lo ven como algo normal; aunque saben que tendrán que hacer un doble esfuerzo en explicar cosas tanto a su hijo como a los demás. Sin embargo, el lugar de quien hace la función materna tendría que ser sostenido por alguien, ¿por quién? ¿es importante la nominación? o ¿qué es lo indispensable para dar lugar a un ser humano?  

La manifestación de la no relación sexual es evidente.  Una de las amigas de la pareja relata que una de sus hijas en edad escolar, le cuenta que al estar en clase de reproducción humana, la maestra les decía que para tener hijos se necesitaba un hombre y una mujer. Ante lo que la nena salta emocionada y dice que no, que ella tiene dos amigos hombres y están casados y van a tener un bebé. La maestra continúa y dice que para casarse se necesita un chico y una chica, y la nena dice: ¡no, no, yo tengo dos tías que son chicas y yo he estado en su boda y se han casado!

Con Laura la donante se perdió todo contacto de manera repentina después de haber realizado la transferencia, sin saber el por qué de su decisión. Ante una pregunta realizada por la pareja de Edith a los padres, les dice: ¿quién es el que  actúa más como la mujer?  ¿si oyen un ruido fuerte quien va? ante lo que ellos  responden de manera cómica:  si hay un ruido de hombre vamos y si es de mujer no sabemos.   

Freud decía que había seguridad de quien era la madre, no así el padre, pero en la actualidad no es tan clara esa delimitación, y este documental nos lo muestra de manera clara.  En lugar de la carga genética de dos, un hombre y una mujer, participan tres: la carga genética con los espermatozoides de ambos, dejando aquí el enigma de quién fue el esperma utilizado para fertilizar el óvulo y gestar a Galileo; la donante de óvulo que siempre es anónima -solo conocen su nombre- y la gestante con quien si se tiene contacto.  Además de tener que enfrentar las dificultades  para poder hacer legal la  nacionalidad española de Galileo, ya que les piden que tiene que haber  una madre, y al no haberla,  no les permiten reconocerle puesto que la maternidad subrogada es considerada en su país ilegal. 

Si bien es cierto que hay un intento de regular las obligaciones y derechos de cada uno en la gestación subrogada  a través de un contrato,  regulando el uso de los espacios, de los productos de su organismo, etc. En relación a los lazos que se establecen entre ellos y sus efectos en la propia subjetividad, solo pueden ser nombrados a través de hacerse cargo de su dicho propio. 

Documental  2016 /  Welcome home. Una historia de familia / Dirección de Pablo Regero . Disponible en VIMEO

 



Acompañamiento musical




 

"Te Quiero, Dijiste…."
Por: Lorena Greñas. NEL - Guatemala

Leyendo el boletín LaLeo, me encontré con el título de la canción "Mamma"  así como con su descripción. Leer sobre dicha pieza me llevó a preguntarme si habría alguna composición que me gustaría proponer. Inmediatamente recordé un tema que me conmovió desde mi niñez  y  que más adelante, cuando eran pequeñas, entoné para mis hijas: "te quiero, dijiste"  (Muñequita Linda), de la compositora mexicana María Grever (1884 -1951).

Me pregunté si dicha propuesta sería pertinente  pues es una canción dirigida a una hija; sin embargo, recordé que muchos años atrás, vi la película "Cuando me vaya", en la que Libertad Lamarque encarna a María Grever. Ahí descubrí que la compositora escribió esa canción para una hija que murió. En la escena final, cuando María Grever muere, su espíritu abandona su cuerpo de la mano de esa hija. Pienso que esta canción evoca ese vínculo tan intenso de la relación madre – hija que es parte del tema de nuestras Jornadas y transmite un profundo amor así como nostalgia. Tal vez por eso cuando busqué la canción en Youtube , me encontré con muchísimas versiones, algunas  de ellas en inglés  ("Magic is the moonlight") así como con infinidad de comentarios que evocaban los recuerdos y emociones que dicha pieza despierta en cada uno.

En un artículo sobre la vida y la obra de María Grever, una extraordinaria mujer y una insigne y prolífica compositora, se afirma: "…Grever rompió con el modelo de mujer de su época al desempeñarse como líder de proyecto (dirigió una orquesta de hombres), empresaria (fundó su propia editora), compositora, pianista, cantante, publirrelacionista, promotora (representante de artistas mexicanos en Nueva York) y no sólo como madre, como lo dictaba el Estado mexicano en la Ley General de Población en 1936 (Flores, 2014; Rocha, 2004)." 

Si la madre aparece en la pieza, la mujer que le habita se insinúa también.

 

https://www.youtube.com/watch?v=VJ3TSaiAR8I

 

Nueva Escuela Lacaniana del Campo Freudiano
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